Biografía
Anna Moroz es profesora de primaria. En febrero de 2026, registraron su casa y el creyente supo que se había abierto un caso penal contra ella bajo sospecha de extremismo.
Anna nació en julio de 1998 en Simferópol. Tiene una hermana mayor y un hermano menor. Su padre trabaja como constructor; Su madre es cajera de billetes de avión y tren. Llevan casados unos 40 años. Para ellos, lo principal es la confianza, el respeto y la capacidad de hablar juntos de las dificultades. Anna contó cómo el ejemplo de sus padres la influyó: "Decidí por mí misma que el amor mutuo, la comunicación abierta con una pareja de vida serían importantes en el matrimonio."
Cuando la niña tenía 4 años, la familia se trasladó al pueblo de Molodezhnoye, distrito de Simferópol. De niña, Anna fue una niña activa; Le encantaba montar en bicicleta. En el colegio, se ganó una buena reputación. "A mamá y papá les dijeron que no podían asistir a las reuniones de padres y profesores, porque no había quejas sobre mí", recuerda Anna. La joven recibió una educación superior por correspondencia en la dirección de la "Pedagogía". Comenzó su carrera profesional como profesora asistente y, desde 2019, trabaja como profesora de primaria.
Los primeros Testigos de Jehová en la familia de Anna fueron sus bisabuelos a principios de los años 90. "Con el tiempo, empecé a profundizar en las enseñanzas, a conocer mejor a Dios y a desarrollar una amistad personal con él", dice Anna. "Los principios de Jehová aún me ayudan a tener buenos amigos y a tomar decisiones sabias en asuntos de ocio y entretenimiento." En su tiempo libre, juega al voleibol, colecciona imágenes de mosaicos de diamantes, teje bolsas con cuentas y, a veces, borda con una cruz.
En septiembre de 2025, Anna se casó con Ruslan. Se conocieron en una reunión amistosa. Ruslan repara frigoríficos y congeladores. Le apasiona el voleibol, el fútbol americano, el billar, le encantan los paseos por la montaña y colecciona relojes. Es testigo de Jehová de tercera generación. Sus abuelos fueron exiliados a Siberia por su fe, donde nacieron los padres de Ruslan.
Debido a la persecución penal, Anna sufrió presiones de las fuerzas del orden: durante el registro, fue amenazada con arresto, restringiendo sus actividades profesionales; Se declararon que la casa "será desmantelada y que se encontrará lo que se necesite." Al mismo tiempo, Anna y los miembros de su familia se comportaron con calma y contención, lo que, según sus observaciones, suavizó el tono de comunicación por parte de los empleados: empezaron a hablar con más educación.
